Afirmaciones de descentralización bajo fuego: Experto critica a Cantón por no alcanzar los ideales de Blockchain

Un investigador de criptografía sostiene que Canton, una red blockchain respaldada por importantes instituciones financieras, opera más como un banco tradicional que como una red descentralizada. Justin Bons, fundador de Cyber Capital, hizo la afirmación en una publicación pública detallada dirigida a la gobernanza y el modelo económico del proyecto. Acusó a la red de engañar a los inversores con métricas fabricadas y afirmaciones falsas de descentralización. Sus declaraciones han llamado mucho la atención en toda la comunidad criptográfica. Bons señaló el proceso de validación de la red solo por invitación como evidencia directa de centralización. Un conjunto de validadores preexistente decide quién puede participar en el consenso, de forma muy parecida a una junta que aprueba nuevos miembros. Escribió que "existe un proceso de solicitud literal solo por invitación, donde el conjunto de validadores preexistente decide quién puede unirse". Esa estructura, argumentó, es lo opuesto a lo que representa la tecnología blockchain. ¡Canton está engañando al público y a los inversores con mentiras y métricas falsas! Es una impresora de dinero centralizada con impuestos incorporados, tarifas escalonadas, KYC y censura incorporadas. ¡Eso no es "blockchain"! En cambio, es una pesadilla de centralización digna de una novela ciberpunk distópica: 🧵… — Justin Bons (@Justin_Bons) 24 de abril de 2026 La red también aplica un sistema de tarifas escalonadas que cobra más a los usuarios más pequeños que a los más grandes. Bons hizo una comparación directa con la banca tradicional, que desde hace mucho tiempo aplica un trato preferencial a los clientes ricos. Una autoridad central determina además qué aplicaciones reciben un estatus destacado y mayores recompensas. Los críticos dicen que el modelo concentra el poder de maneras que reflejan las del financiamiento institucional. El proyecto también quema tokens tomados directamente de las billeteras de los titulares a través de un mecanismo incorporado. Bons describió esto como un sistema tributario impuesto por una autoridad centralizada. Sostuvo que tal mecanismo no tiene cabida en una red genuinamente descentralizada. Los bancos tradicionales, señaló, operan mediante controles financieros similares de arriba hacia abajo. Canton tiene una tasa de inflación neta reportada del 21,8%, y los validadores reciben recompensas simbólicas sin apostar nada. Bons comparó este acuerdo con un plan de impresión de dinero. Sostuvo que las asociaciones pueden estar motivadas por distribuciones gratuitas de tokens en lugar de una utilidad real. Esa dinámica, dijo, sirve a los validadores y aplicaciones seleccionadas mucho más que a los usuarios cotidianos. Bons también cuestionó el TVL de activos del mundo real reportado por Canton de más de $326 mil millones. Calificó la cifra como un truco contable posible gracias a asociaciones corporativas. Según se informa, empresas como Broadridge reflejan sus balances existentes dentro de las redes privadas de la plataforma. Luego, esos datos se registran como TVL en cadena sin ninguna actividad real en cadena. Según se informa, las plataformas de seguimiento de mayor reputación, incluida DeFiLlama, enumeran el TVL real de Canton en cero. Bons argumentó que la red no afectaría esos balances si cerrara mañana. Eso, dijo, confirma que la métrica es totalmente fabricada. La diferencia entre la cifra reclamada y la cifra comunicada es sustancial. Bons también hizo referencia a los inicios de Internet para encuadrar el debate más amplio. Las grandes instituciones alguna vez se resistieron a la Internet pública y abierta y, en su lugar, presionaron por alternativas privadas. La Internet pública finalmente prevaleció sobre esos sistemas cerrados. Sugirió que las cadenas de bloques verdaderamente descentralizadas seguirán el mismo resultado histórico. El investigador concluyó que Canton representa una regresión más que un progreso en el espacio criptográfico. Argumentó que la red invoca los valores de las criptomonedas y los contradice por completo. El sistema bancario al que se parece Cantón, dijo, es precisamente para lo que se creó la criptografía. Esa tensión, para muchos en la industria, sigue siendo la cuestión central.