Las instituciones japonesas recurren a las criptomonedas pero mantienen pequeñas las asignaciones

Los inversores institucionales japoneses se están acercando a las criptomonedas como instrumento de diversificación de carteras, según una encuesta a 518 profesionales de la inversión realizada por Nomura y su filial de activos digitales Laser Digital.
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Los números apuntan en una dirección. El sesenta y cinco por ciento de los encuestados ahora ven las criptomonedas como una oportunidad de diversificación, frente al 62% en 2024. El setenta y nueve por ciento de los que consideran las criptomonedas planean invertir en los próximos tres años. Las instituciones que informaron una perspectiva positiva sobre los activos digitales aumentaron al 31%, mientras que aquellas con una visión negativa cayeron al 18%.
El cambio es en parte regulatorio. Japón ha pasado varios años construyendo un marco legal más claro para los activos digitales, y la encuesta sugiere que el trabajo se está traduciendo en confianza institucional.
La demanda está creciendo pero la asignación sigue siendo limitada
Sin embargo, esa confianza tiene límites. La mayoría de las instituciones japonesas que planean invertir apuntan a asignaciones del 2 al 5% de sus carteras, por debajo de los rangos observados en encuestas comparables de instituciones estadounidenses y europeas, donde los objetivos del 5 al 15% son más comunes.
La brecha refleja tanto el conservadurismo cultural como el hecho de que los mayores inversionistas institucionales de Japón operan bajo estrictas restricciones fiduciarias que hacen que sea difícil justificar un posicionamiento agresivo como pionero.
La demanda de productos más complejos es una historia diferente. Más del 60% de los encuestados expresaron interés en apuestas, préstamos, criptoderivados y activos tokenizados. El sesenta y tres por ciento identificó casos de uso específicos para las monedas estables, con una clara preferencia por las emitidas por grandes instituciones financieras reguladas.
El patrón de demanda refleja los requisitos de las instituciones que buscan ejecutar activos digitales a través de los mismos flujos de trabajo que utilizan para la renta fija tradicional y las alternativas.
Para los corredores, custodios y administradores de activos con presencia en Japón, la oportunidad es real pero limitada. Las instituciones que ingresan a este mercado saben lo que quieren: contrapartes reguladas, custodia de nivel institucional, estructuras generadoras de rendimiento y monedas estables que cuenten con un respaldo crediticio reconocible.
Las empresas que pueden cumplir con esos detalles están bien posicionadas. Aquellos que ofrecen acceso criptográfico genérico no lo son.