Un fallo judicial asesta un golpe significativo al expresidente mientras el intento de reactivar el caso contra los líderes del banco central se topa con un obstáculo

En una decisión histórica, un tribunal federal de Washington dictó un fallo que impacta significativamente la investigación en curso sobre la Reserva Federal, encabezada por el presidente Jerome Powell. El tribunal, presidido por el juez de distrito estadounidense James Boasberg, ha negado inequívocamente el intento del Departamento de Justicia de reactivar las citaciones del gran jurado dirigidas a la Reserva Federal.
El fallo del juez Boasberg, emitido hoy, expresó escepticismo respecto de las razones del gobierno para intentar revocar la desestimación inicial de dos citaciones dirigidas a la junta de gobernadores de la Reserva Federal. Estas citaciones solicitaban documentación relativa a un importante proyecto de renovación de la sede, cuyos costos se habían disparado de una estimación inicial de 1.900 millones de dólares a aproximadamente 2.500 millones de dólares. Según Boasberg, la evidencia sugiere que las citaciones fueron motivadas por un deseo de ejercer presión sobre Powell, más que por una búsqueda genuina de una investigación criminal. El juez enfatizó que la autoridad otorgada por las citaciones no es absoluta y no debe ser explotada.
La investigación del Departamento de Justicia fue provocada por el testimonio de Powell ante el Comité Bancario del Senado, en el que subrayó la necesidad de renovaciones en el edificio Marriner S. Eccles y otras instalaciones de la Reserva Federal. Los crecientes costos del proyecto, atribuidos a modificaciones de diseño y mayores gastos, habían generado preocupación. La fiscal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, ha criticado con vehemencia la decisión del tribunal, calificando al juez Boasberg de "activista" y sosteniendo que el fallo socava la capacidad del gran jurado para examinar a la Reserva Federal.
En el meollo de la cuestión se encuentra una cuestión jurídica crucial: ¿cuál era la verdadera intención detrás de las citaciones? ¿Se basó en una sospecha legítima de irregularidades o fue un intento de obligar a Powell a reducir las tasas de interés o renunciar? El tribunal ha determinado que el gobierno no proporcionó motivos creíbles para sospechar de un delito, lo que justifica la desestimación de las citaciones.
Este hecho se percibe como una manifestación de la animosidad de larga data entre la administración de Donald Trump y la Reserva Federal. Trump ha criticado abiertamente a Powell durante varios meses, instándolo a bajar las tasas de interés. Es probable que el fallo sea visto como un revés significativo para los esfuerzos de la administración por ejercer influencia sobre la Reserva Federal.