Las fuerzas del orden toman medidas enérgicas contra la operación de criptomonedas y confiscan valioso hardware informático en Tailandia

La minería de Bitcoin es un negocio que consume mucha energía, incluso cuando se paga por la energía. Cuando no lo eres, tiendes a atraer la atención de personas con insignias.
Las autoridades tailandesas desmantelaron una operación minera ilegal de Bitcoin a gran escala en la provincia de Nan, donde los operadores supuestamente robaron más de 80.000 dólares en electricidad para mantener sus plataformas en funcionamiento. La caída es parte de un esfuerzo cada vez mayor a nivel nacional para cerrar las instalaciones mineras que evitan la red y embolsarse los ahorros.
Un patrón de robo de energía en múltiples provincias
En Pathum Thani, las autoridades incautaron 63 plataformas mineras vinculadas a una pérdida financiera estimada de más de 11 millones de baht, aproximadamente 327.000 dólares, en electricidad robada.
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Chon Buri vio un botín aún mayor: 996 plataformas mineras confiscadas en una operación que supuestamente utilizaba medidores de electricidad manipulados para evadir cargos.
La mayor incautación provino de una operación del Departamento de Investigación Especial (DSI) que incautó 3.642 plataformas mineras junto con alrededor de 19 millones de baht en efectivo y depósitos bancarios.
Cómo funcionan las operaciones y por qué son peligrosas
Los operadores instalan plataformas mineras en lugares remotos o poco visibles, modifican sus medidores de electricidad para subestimar el consumo y dejan que las máquinas funcionen las 24 horas del día. Los investigadores han descubierto que muchas de estas instalaciones se operan de forma remota y las ubicaciones físicas a menudo se eligen específicamente porque están lejos de miradas indiscretas.
Las autoridades tailandesas han enfatizado repetidamente que estas operaciones mineras ilegales plantean graves riesgos para la seguridad pública. El consumo excesivo de energía a través de conexiones manipuladas crea riesgos de incendio. El cableado que no fue diseñado para soportar cargas a escala industrial supera sus límites y no hay inspección o supervisión para detectar problemas antes de que se conviertan en emergencias.
La tensión en la red eléctrica es otra preocupación. Cuando cientos o miles de plataformas consumen electricidad que no aparece en ningún medidor, el desequilibrio de carga puede degradar la calidad del servicio para los clientes legítimos y sobrecargar la infraestructura de maneras que las empresas de servicios públicos no pueden anticipar ni planificar.
Qué significa esto para el panorama minero
Para el sector de servicios públicos de Tailandia, el impacto financiero ha sido sustancial. Sólo en los casos documentados, el robo de electricidad combinado asciende a cientos de miles de dólares.
La sofisticación de las operaciones incautadas, desde medidores modificados hasta sistemas de gestión remota y estructuras financieras estratificadas, sugiere que en el futuro la aplicación de la ley tendrá que ser igualmente sofisticada. Las autoridades tailandesas parecen entender esto y apuntan no solo al hardware físico de minería sino también a la infraestructura financiera y operativa detrás de él.