El fundador de SingularityNET, Ben Goertzel, dijo en el podcast On The Margin que se niega a ceder el control de su proyecto AGI a empresas de capital riesgo, argumentando que la inteligencia artificial general es demasiado crítica para ser monopolizada.
Visión de código abierto para AGI
Goertzel, quien popularizó el término “inteligencia general artificial” y dirigió el desarrollo del robot Sophia, sostiene que el código central que impulsa AGI debe seguir siendo gratuito y de código abierto. Él cree que el acceso abierto impide que una sola entidad dicte la dirección del software más trascendental que la humanidad jamás creará.
Fusión de tokens de la Alianza de Superinteligencia Artificial
En 2024, SingularityNET unió fuerzas con Fetch.ai y Ocean Protocol para establecer la Alianza de Superinteligencia Artificial, una coalición que combinó sus tokens nativos en un token FET unificado. Ocean Protocol abandonó la alianza a finales de 2025, dejando a SingularityNET y Fetch.ai como los participantes restantes.
Implicaciones para el mercado y los inversores
Si bien OpenAI y Anthropic han atraído decenas de miles de millones de dólares y mantienen sus modelos líderes detrás de muros propietarios, Goertzel está conectando su trabajo de AGI a una red blockchain propiedad de sus usuarios. Advierte que la publicación de código por sí sola no resuelve los problemas de accesibilidad si los datos y la computación necesarios exigen granjas de servidores a nivel de hiperescalador, una barrera que podría limitar el entusiasmo de los inversores por los proyectos de código abierto.
