Bitcoin cayó hacia el nivel de 64.000 dólares después de que la Reserva Federal anunciara una postura política agresiva, borrando un breve repunte que había sido impulsado por el alivio de las tensiones en Oriente Medio y el optimismo sobre los precios más bajos de la energía.
Decisión de la Reserva Federal
La Reserva Federal dejó su tasa de interés de referencia sin cambios en el rango de 3,50%-3,75% y publicó un gráfico de puntos que indicaba menos recortes futuros y la posibilidad de un ajuste adicional. El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, también indicó un alejamiento de la tradicional orientación prospectiva, lo que añade incertidumbre a los inversores. El anuncio provocó una reacción de aversión al riesgo en los mercados globales, presionando a los criptoactivos y al sector blockchain en general.
Movimiento de precios y respuesta del mercado
Según datos de crypto.news, Bitcoin alcanzó un máximo intradiario de 66.315 dólares el 17 de junio antes de revertir bruscamente tras la decisión política de la Reserva Federal. La criptomoneda cayó alrededor de un 4%, alcanzando un mínimo de $63,683 en las primeras operaciones del 18 de junio, luego se recuperó modestamente a aproximadamente $64,444 al momento de esta publicación. Los inversores en el mercado de criptomonedas siguieron de cerca la oscilación de los precios, sopesando las preocupaciones de política monetaria con las ganancias recientes.
Alivio geopolítico y precios de la energía
Horas antes del anuncio de la Reserva Federal, los operadores acogieron con agrado la noticia de un acuerdo de paz interino entre Estados Unidos e Irán que reabrió el Estrecho de Ormuz y levantó los límites a las exportaciones de petróleo iraní. Los precios del petróleo crudo cayeron a 75 dólares por barril, el nivel más bajo desde principios de marzo, un movimiento que normalmente respalda los activos de riesgo. A pesar de la caída del petróleo, Bitcoin no pudo mantener su repunte anterior, lo que indica que las preocupaciones sobre la política monetaria superaron el optimismo geopolítico para los inversores.
