El Banco de Pagos Internacionales (BPI) emitió una severa advertencia de que el rápido crecimiento de las monedas estables (ahora valoradas en aproximadamente 316 mil millones de dólares) podría fracturar el sistema monetario global y erosionar el control soberano, instando a los bancos centrales y al sector financiero en general a acelerar la creación de dinero tokenizado de bancos centrales y bancos comerciales como una alternativa más segura.
Evaluación del mercado de monedas estables
El Informe Económico Anual del BIS, publicado el domingo, caracteriza al actual mercado de monedas estables como carente de las salvaguardias institucionales necesarias para un dinero confiable a gran escala. Destaca que estos tokens vinculados a moneda fiduciaria, a pesar de atraer un interés sustancial de los inversores, aún no poseen la solidez necesaria para una adopción generalizada dentro del ecosistema criptográfico.
Posibles amenazas a la estabilidad monetaria
Según el informe, las debilidades estructurales en la forma en que se gestionan los activos de reserva podrían volverse pronunciadas si se produce un cambio considerable de los depósitos bancarios tradicionales a los tokens digitales privados. Tal migración podría disminuir las fuentes de financiación bancaria, restringiendo la disponibilidad de crédito para la economía real y exponiendo a los inversores a un mayor riesgo.
Dirección de políticas y recomendaciones
El BPI señala que los marcos regulatorios existentes pueden quedarse cortos si el sector privado de las monedas estables continúa expandiéndose sin control. Aboga por un enfoque dual: implementar depósitos tokenizados de bancos comerciales junto con dinero tokenizado del banco central en infraestructuras reguladas, modernizando así los pagos y preservando al mismo tiempo la estabilidad monetaria en el panorama criptográfico impulsado por blockchain.
