La Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) de EE. UU. ha instado formalmente a la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC) a desarrollar un enfoque coordinado con otras agencias federales para gestionar los riesgos relacionados con blockchain, según una carta del 8 de junio publicada el lunes.
Llamamiento de la GAO para un marco de supervisión unificado
En la carta dirigida al presidente de la FDIC, Travis Hill, la GAO destacó que los reguladores siguen careciendo de un mecanismo de coordinación continua para las amenazas de blockchain, un déficit identificado por primera vez en mayo de 2023. La agencia señaló que los productos y servicios financieros basados en blockchain se han expandido dramáticamente a lo largo de 2023, intensificando la necesidad de una acción regulatoria colectiva y rápida. La GAO recomienda que la FDIC cree un grupo de trabajo interinstitucional para detectar riesgos emergentes y desplegar respuestas oportunas.
Contexto regulatorio para monedas estables y productos criptográficos
Según la Ley GENIUS aprobada en 2022, la FDIC asume la supervisión primaria de los emisores de monedas estables que operan como subsidiarias de bancos que ya supervisa. Actualmente, los legisladores del Senado están redactando una legislación destinada a delinear cómo los organismos federales deben gobernar el mercado criptográfico en general, una medida que podría remodelar los requisitos de cumplimiento para las empresas blockchain. Las recomendaciones de la GAO se alinean con estos esfuerzos legislativos, instando a la FDIC a rotar a los administradores de casos asignados a los bancos para reforzar la supervisión de las actividades relacionadas con las criptomonedas.
Posible impacto en los inversores y el mercado
Los inversores pueden experimentar una mayor claridad regulatoria a medida que la FDIC y otras agencias adopten una postura más coordinada sobre los riesgos de blockchain. Un modelo de supervisión unificado podría mitigar las vulnerabilidades sistémicas, protegiendo así la estabilidad de los mercados financieros estadounidenses. Al abordar el estado de alto riesgo de la tecnología blockchain, los reguladores pretenden preservar la confianza tanto entre los criptoparticipantes como entre las instituciones financieras tradicionales.
