Bangko Sentral ng Pilipinas (BSP) ha emitido un nuevo memorando que endurece las reglas de listado de criptomonedas para los proveedores de servicios de activos virtuales (VASP) con licencia, exigiendo una debida diligencia más estricta antes de que se pueda ofrecer cualquier activo digital a los clientes.
Cambios regulatorios
El memorando, publicado por la vicegobernadora Lyn Javier, obliga a los VASP a evaluar cada moneda o token individualmente, estableciendo procedimientos de acreditación claros que aborden los riesgos legales, técnicos y de mercado. Las plataformas también deben realizar revisiones continuas posteriores a la cotización que abarquen la liquidez, la solvencia del emisor, las vulnerabilidades de seguridad y cualquier divulgación engañosa.
Además del mayor escrutinio, el BSP ha prohibido que las monedas que mejoran la privacidad se incluyan o admitan en intercambios autorizados. La prohibición cubre explícitamente monedas anónimas como Monero y Zcash, que ocultan los detalles de las transacciones a la vista del público.
Los VASP deben establecer umbrales específicos que podrían provocar la suspensión o eliminación de un token de la lista, incluidos eventos como desvinculación, estafas, escándalos o violaciones de seguridad importantes. Estas salvaguardas tienen como objetivo mantener los servicios de activos virtuales seguros, sólidos y centrados en el consumidor, preservando al mismo tiempo la estabilidad financiera.
Impacto en el mercado
Es probable que los inversores controlen cómo las nuevas reglas afectan los precios de las criptomonedas, ya que el acceso reducido a las monedas de privacidad puede desplazar la demanda hacia activos más transparentes. El marco de cumplimiento más estricto podría aumentar los costos operativos de los VASP, lo que podría generar tarifas más altas para los participantes minoristas.
Al imponer un cumplimiento riguroso de blockchain, el BSP espera reforzar la confianza entre los participantes del mercado y atraer inversores institucionales que prioricen la certeza regulatoria. El efecto general debería promover un mercado criptográfico más estable en Filipinas y al mismo tiempo limitar la exposición a tokens de alto riesgo.
