La racha de salidas de ETF al contado de Bitcoin se detuvo el jueves cuando el mercado registró su primera entrada marginal, lo que indica un posible cambio en el comportamiento de los inversores.
Dinámica del flujo de ETF
Durante las 14 sesiones anteriores, los ETF de Bitcoin al contado expulsaron aproximadamente 4.400 millones de dólares, lo que redujo los activos totales bajo gestión de unos 104.000 millones de dólares a 80.000 millones de dólares: la oleada de reembolsos más pronunciada en más de un año. iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock y Fidelity Bitcoin Trust (FBTC) de Fidelity absorbieron la mayor parte de la presión de venta, mientras que los ETF al contado de Ether perdieron más de 700 millones de dólares en el mismo intervalo.
La entrada del jueves, aunque modesta, rompió el patrón continuo de salida y restableció un ligero flujo positivo al sector, ofreciendo una señal tentativa de demanda renovada entre los participantes institucionales.
Métricas de sentimiento y valoración
El índice Fear & Greed se mantuvo en 16, firmemente en territorio de "miedo extremo", mientras que el puntaje MVRV Z se estableció en 0,34, niveles históricamente vinculados a mínimos de capitulación en ciclos anteriores de Bitcoin. El precio realizado de Bitcoin rondaba los 53.500 dólares, lo que refuerza la noción de una zona de entrada de valor para los inversores a largo plazo.
Los comerciantes minoristas mostraron un pánico generalizado, ya que la métrica SOPR de Glassnode se mantuvo por debajo de 1,0 durante la mayor parte del período, lo que indica que las monedas cambiaron de manos con pérdidas en todo el mercado.
Influencias más amplias del mercado
La caída de los precios del petróleo, impulsada por los avances en el acuerdo nuclear con Irán, ha aliviado las preocupaciones sobre la inflación y ha empujado al capital con aversión al riesgo hacia activos de mayor rendimiento. Al mismo tiempo, la anticipación en torno a la próxima oferta pública inicial de SpaceX ha aumentado el interés en inversiones especulativas, incluidas las criptomonedas.
Estas corrientes macroeconómicas subyacentes, combinadas con la reciente entrada de ETF, sugieren que Bitcoin puede estar acercándose a un piso tentativo, aunque la confirmación definitiva dependerá de la presión de compra sostenida de los inversores institucionales y minoristas.
