El 19 de junio de 2026, Goldman Sachs anunció que había reducido su precio objetivo del oro para fin de año a 4.900 dólares por onza, recortando 500 dólares con respecto a la previsión anterior de 5.400 dólares.
Pronóstico de oro revisado
Los analistas de materias primas de Goldman, Lina Thomas y DaanStruyven, describieron las perspectivas como “estructuralmente constructivas pero tácticamente cautelosas”, destacando el riesgo de caída a corto plazo, pero aún viendo potencial alcista a mediano plazo. Bloomberg informó que el banco sigue esperando que el oro suba desde los niveles actuales, pero el repunte previsto es ahora más modesto que las proyecciones anteriores. El ajuste sigue la visión revisada de Goldman de que la Reserva Federal no comenzará a recortar las tasas hasta 2027, en lugar del cronograma de 2026 previamente anticipado.
Reacción del mercado y sentimiento de los inversores
Los inversores respondieron a la rebaja reevaluando el papel del oro como cobertura contra la inflación y la volatilidad de las divisas, especialmente porque los activos criptográficos y blockchain experimentan mayores oscilaciones de precios. El objetivo más bajo ha provocado un breve retroceso en los fondos cotizados en bolsa relacionados con el oro, mientras que algunos participantes del mercado siguen siendo optimistas, citando los atributos de reserva de valor a largo plazo del metal. Los analistas señalan que el cambio puede alentar a los inversores a diversificar entre metales preciosos y activos digitales, equilibrando la exposición en todo el mercado.
Política de la Reserva Federal y su efecto sobre el oro
La Reserva Federal mantuvo estable su tasa de referencia en 3,50%-3,75% el 17 de junio de 2026, citando una inflación persistente por encima del objetivo del 2% y presiones sobre los precios impulsadas por la energía. Las tasas de interés más altas disminuyen el atractivo de los activos no rentables como el oro, ya que los bonos y el efectivo ofrecen rendimientos más atractivos. Además, una U más fuerte
