El creador de Bitcoin, Satoshi Nakamoto, abordó el tema de las monedas desaparecidas el 21 de junio de 2010, publicando un comentario conciso en un hilo de Bitcointalk titulado "Bitcoins moribundos". El comentario, con marca de tiempo 17:48:26UTC, declaraba que "Las monedas perdidas sólo hacen que las monedas de los demás valgan un poco más. Piense en ello como una donación para todos".
Orígenes de la cita
La discusión comenzó cuando un participante del foro se preguntó si las billeteras abandonadas harían que la cadena de bloques se contrajera con el tiempo. Las respuestas de los primeros pioneros Laszlo Hanyecz y Gavin Andresen prepararon el terreno para la respuesta de Satoshi, que enfatizó la escasez en lugar de la predicción de precios.
Satoshi también advirtió que recuperar o robar Bitcoin inactivo requeriría que las computadoras fueran aproximadamente 2^200 veces más rápidas que el hardware actual antes de que dicha actividad pudiera superar a la minería legítima. Esta declaración enmarcó el fenómeno de la moneda perdida como una barrera teórica más que como una amenaza mensurable.
Estimaciones actuales e impacto en el mercado
Los analistas sitúan ahora la cantidad de Bitcoin inaccesible en aproximadamente 3,1 millones de BTC, con un intervalo de confianza central de 2,7 millones a 3,9 millones de BTC y un rango más amplio que se extiende de 2,3 millones a 5,25 millones de BTC. Glassnode registró un suministro circulante de 20.045.680,42 BTC en junio de 202026, lo que significa que la estimación del punto medio representa aproximadamente el 15,5% de todas las monedas extraídas.
Para los inversores, esta proporción de activos perdidos aumenta sutilmente la escasez efectiva, lo que puede influir en la dinámica de los precios y el sentimiento del mercado. Si bien la cifra exacta aún no está verificada, la opinión predominante sostiene que la cadena de bloques continúa conservando valor a pesar de la eliminación permanente de una parte notable de su suministro original.
