Tesla (TSLA) finalizó la sesión de negociación del jueves a 191,82 dólares, lo que refleja una caída del 4,95%. Tesla, Inc., TSLA El jueves, Oppenheimer mantuvo su calificación Perform en Tesla, aunque el desarrollo más notable se produjo en forma de un ajuste sustancial al alza en las proyecciones de gasto de capital de la empresa para el vehículo eléctrico y la potencia de la inteligencia artificial. Según el último pronóstico de Oppenheimer, se espera que Tesla asigne 29.400 millones de dólares a gastos de capital en 2026, una cifra que se sitúa un 25% por encima de la estimación de consenso de Street de 23.500 millones de dólares. Esta considerable discrepancia subraya la creencia de Oppenheimer de que Tesla está aumentando las inversiones en dos dominios críticos: la infraestructura Cortex y el desarrollo de Terafab. Cortex representa la enorme red de supercomputadoras de entrenamiento de IA de Tesla. Terafab denota las ambiciones de Tesla de instalaciones de producción de velocidad ultraalta. Juntas, estas iniciativas forman la base de lo que Oppenheimer ahora caracteriza como el marco de “IA física” de Tesla. Si bien la calificación Perform indica que Oppenheimer no aconseja a los clientes que inicien o abandonen posiciones (esencialmente una postura neutral), la nota del analista enfatiza que la trayectoria del gasto de capital de Tesla merece mucha atención. Oppenheimer también ha revisado al alza sus proyecciones para las tenencias de valores negociables de Tesla. El catalizador: un aumento en la valoración de la posición de Tesla en SpaceX, que la empresa estima que ha generado aproximadamente 2.500 millones de dólares en ganancias no realizadas tras la oferta pública de SpaceX este año. SpaceX completó una oferta pública inicial de 75 mil millones de dólares, con $10,7 mil millones adicionales recaudados cuando los suscriptores ejercieron plenamente su opción de sobreasignación, lo que la posicionó entre las ofertas públicas iniciales de tecnología más importantes de la historia. Tesla mantuvo la propiedad de la empresa aeroespacial y esa inversión se ha apreciado considerablemente. Además, SpaceX reveló recientemente un acuerdo de fusión vinculante para adquirir Anysphere, Inc. a través de una transacción de acciones, ejecutada a través de su subsidiaria X67 Inc. También ha comenzado la negociación de opciones de SpaceX, lo que proporciona a los inversores instrumentos adicionales para ganar exposición. Según Oppenheimer, el caso de inversión de Tesla ha evolucionado significativamente. El foco se ha alejado de las métricas tradicionales como los volúmenes de entrega de vehículos eléctricos o los márgenes de beneficio. En cambio, la firma señala que los inversores están cada vez más concentrados en la capacidad de Tesla para ampliar las soluciones de almacenamiento de energía y solar, al tiempo que acelera los ciclos de desarrollo de su plataforma de inteligencia artificial. El análisis sugiere que los niveles de inversión de capital están surgiendo como un indicador prospectivo, lo que implica que los patrones de gasto de Tesla pueden ofrecer más información sobre su estrategia de IA que las cifras trimestrales de envío de vehículos. Con una capitalización de mercado que alcanza los 2,53 billones de dólares, la influencia de Tesla en todos los mercados es innegable. Los precios objetivos actuales de los analistas abarcan un amplio rango de 62 dólares a 401 dólares, lo que ilustra la marcada divergencia en las opiniones de Wall Street con respecto a la trayectoria futura de la empresa. Oppenheimer proyecta un sesgo comercial positivo a medida que la compañía se acerca a las ganancias del segundo trimestre de 2026, y los participantes del mercado están ansiosos por evaluar si los elevados gastos de capital están generando un avance tangible. Al cierre del mercado del jueves, las acciones de Tesla cotizaban a 191,82 dólares, lo que supone una caída de aproximadamente el 4,95% durante la sesión.

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