Goldfinch, el protocolo de criptopréstamos, anunció una grave crisis después de que dos prestatarios incumplieran y los seis restantes entraran en reestructuración, poniendo en peligro su programa de préstamos para África y los mercados emergentes. Las consecuencias amenazan la estabilidad de su modelo financiero descentralizado y generan dudas entre los inversores sobre su viabilidad a largo plazo.
Colapso de la cartera de préstamos
Fuentes cercanas al proyecto confirman que de aproximadamente ocho prestatarios, dos no han podido pagar y seis están en proceso de reestructuración de la deuda. Los impagos han generado provisiones por deterioro que superan las decenas de millones de dólares, erosionando la confianza entre inversores y depositantes.
Caída del token GFI
El token nativo GFI perdió alrededor del 99,8% de su valor desde que alcanzó su máximo histórico, arrastrando la capitalización de mercado de aproximadamente 390 millones de dólares a menos de 6 millones de dólares. La caída de los precios refleja una mayor percepción de riesgo en el mercado de criptomonedas y ha presionado a los tenedores a reevaluar la exposición.
Antecedentes y respaldo de los inversores
Lanzado en 2021, Goldfinch se centró en préstamos descentralizados a empresas financieras y de crédito al consumo en África, superando rápidamente los 100 millones de dólares en volumen de préstamos. El proyecto atrajo el respaldo de a16z y Coinbase Ventures, posicionándolo como una iniciativa blockchain emblemática para la inclusión financiera.
