Los emisores extranjeros de monedas estables obtienen claridad sobre su entrada al mercado japonés bajo regulaciones renovadas

La Agencia de Servicios Financieros de Japón (FSA) anunció el martes enmiendas a una Ordenanza de la Oficina del Gabinete que reconocería ciertas monedas estables de tipo fiduciario extranjero como "instrumentos de pago electrónico" en virtud de la Ley de Servicios de Pago.
Las nuevas reglas, publicadas durante la presidencia del primer ministro Sanae Takaichi, entrarán en vigor el 1 de junio de 2026.
La enmienda crea un marco que permite que las monedas estables basadas en derechos de los beneficiarios de fideicomisos extranjeros emitidas por bancos fiduciarios extranjeros e instituciones similares sean manejadas a nivel nacional por proveedores de servicios de pago electrónico registrados en lugar de ser tratadas como valores según la Ley de Intercambio e Instrumentos Financieros.
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Para recibir reconocimiento, los emisores deben cumplir varias condiciones regulatorias. Deben operar bajo leyes extranjeras equivalentes a las regulaciones bancarias o de pagos de Japón y permanecer supervisados por autoridades capaces de cooperar con la FSA.
Los activos de reserva deben gestionarse adecuadamente y auditarse de forma independiente, mientras que los emisores también deben mantener sistemas para abordar el uso indebido delictivo, incluidos mecanismos de suspensión de transacciones. Además, los activos de reserva y la denominación monetaria mostrada deben coincidir en moneda.
Estos requisitos tienen como objetivo garantizar que las monedas estables extranjeras proporcionen un nivel de protección al usuario comparable al de los instrumentos de pago electrónico nacionales.
Sin embargo, las normas no exigen que los activos de reserva reflejen la estructura utilizada en los productos de derechos de beneficiarios de fideicomisos nacionales de Japón. En cambio, los reguladores evaluarán cada moneda estable individualmente examinando factores como la liquidez, el riesgo crediticio, la confiabilidad del canje y la calidad de la auditoría.
El enfoque caso por caso significa que algunas monedas estables extranjeras pueden calificar para el comercio interno, mientras que otras no, incluso si se usan ampliamente en el extranjero. Por lo tanto, el apoyo a las bolsas y proveedores de billeteras japoneses dependerá del resultado de las revisiones regulatorias y del marco de gestión de reservas de cada emisor.
La enmienda también pone un fuerte énfasis en la cooperación regulatoria. El organismo de control financiero solo aprobará monedas estables emitidas en jurisdicciones donde las autoridades supervisoras puedan compartir información de supervisión relevante con los reguladores japoneses.
El último movimiento de Japón se produce cuando se acelera la regulación global de las monedas estables. Europa ya ha regulado los tokens de dinero electrónico bajo MiCA, mientras que Estados Unidos aprobó la Ley GENIUS en 2025.