Alto banquero japonés insta a una revisión integral del marco financiero global

El vicegobernador del Banco de Japón, Ryozo Himino, quiere que el mundo deje de tratar el dinero digital como un proyecto paralelo. En un discurso pronunciado en la Sociedad Japonesa de Economía Monetaria el 16 de mayo, expuso una visión ambiciosa: un marco unificado que trate el dinero del banco central, los depósitos bancarios, las monedas estables y los depósitos tokenizados como partes de un sistema interconectado, no como dolores de cabeza regulatorios separados.
El discurso, titulado “La unicidad del dinero y el papel de los bancos centrales”, es esencialmente un disparo de advertencia. A medida que las monedas digitales proliferan y el dinero privado gana terreno, Himino sostiene que el sistema monetario corre el riesgo de fragmentarse en silos incompatibles. Si su moneda estable no puede convertirse sin problemas en yenes a la par, todo el sistema comienza a resquebrajarse.
El principio de unicidad
En el centro del argumento de Himino se encuentra un concepto llamado “unicidad del dinero”. Cada forma de dinero en una economía, ya sea un token digital en una cadena de bloques o un saldo en una cuenta bancaria comercial, debería ser intercambiable a su valor nominal sin fricciones. La preocupación de Himino es que la explosión de nuevos formatos de dinero digital, en particular monedas estables y depósitos tokenizados, podría erosionar esa garantía si no se regula.
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La solución que propone es un marco de políticas holístico que combine la política monetaria, la supervisión de la estabilidad financiera, la regulación de pagos y lo que llamó “aspectos culturales” en una única agenda coordinada.
La ventaja de Japón en materia de regulación del dinero digital
Japón ya cuenta con un marco regulatorio funcional para las monedas estables que requiere el respaldo total de moneda fiduciaria. Japón también está probando activamente un yen digital, la moneda digital de su banco central. El discurso de Himino sugiere que este trabajo de CBDC es parte de una estrategia más amplia para garantizar que todas las formas de dinero digital sigan ligadas a los pasivos del banco central.
El marco de Himino indica que el Banco de Japón no está interesado en prohibir el dinero digital privado. Las monedas estables y los depósitos tokenizados pueden existir e incluso prosperar, pero sólo si mantienen la total convertibilidad con el dinero del banco central.
Qué significa esto para los mercados de criptomonedas y monedas estables
Para la industria de las monedas estables, que un alto funcionario del BOJ argumente públicamente que las monedas estables deberían integrarse, no prohibirse, es una señal de que los vientos regulatorios en Japón continúan soplando favorablemente para los emisores que cumplen con las normas. El énfasis en el pleno respaldo fiduciario y la interoperabilidad con el dinero del banco central pone el listón muy alto. Los proyectos de monedas estables que operan con reservas opacas o resisten la supervisión regulatoria no encontrarían amigos en el marco de Himino.
Para los depósitos tokenizados, un concepto en el que los bancos comerciales emiten representaciones de depósitos tradicionales basadas en blockchain, la visión de Himino es esencialmente una luz verde con barreras de seguridad. Estos instrumentos encajan perfectamente en su principio de unicidad del dinero siempre que sigan siendo convertibles a dinero del banco central a la par.