El Tesoro designa 12 entidades que apoyan las ventas de petróleo del IRGC a China

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a 12 personas y entidades vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, apuntando a la red que facilita las ventas de petróleo iraní a China. La acción se centra en empresas fachada diseñadas para ocultar el origen de las transacciones y canalizar los ingresos de regreso a Teherán.
En la designación se nombran tres personas con sede en Irán y nueve empresas que operan en Hong Kong y los Emiratos Árabes Unidos. Sus activos con sede en Estados Unidos están ahora congelados y los estadounidenses tienen prohibido hacer negocios con cualquiera de ellos.
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El IRGC no es sólo el aparato militar de Irán. Está profundamente arraigado en la economía del país y controla porciones significativas de la actividad industrial y comercial de Irán, incluido el control de los mecanismos de exportación de petróleo de Irán.
El factor China y el momento diplomático
Las exportaciones de petróleo iraní a China representan una de las fuentes más importantes de divisas para el gobierno iraní. China ha sido el principal comprador de crudo iraní y a menudo representa alrededor del 90% de las exportaciones de crudo de Irán, creando un salvavidas económico del que depende Teherán. El sector petrolero de Irán genera entre 50 y 70 mil millones de dólares cada año.
Las designaciones se anunciaron justo antes de una visita diplomática de alto nivel de Estados Unidos a Beijing. Washington ha presionado durante mucho tiempo a China para que reduzca sus compras de petróleo iraní, y el momento envía un mensaje claro antes de las negociaciones diplomáticas.
Las sanciones representan una escalada en la estrategia de Washington para estrangular el comercio petrolero de Irán. Las rondas anteriores se centraron en redes de transporte marítimo y buques cisterna individuales. Atacar la infraestructura corporativa en los principales centros financieros como Hong Kong indica que Estados Unidos está dispuesto a crear fricciones con el ecosistema comercial de China para lograr sus objetivos políticos con respecto a Irán.