Los trabajadores estadounidenses pueden recibir un suplemento de ingresos generado por IA mientras los gigantes tecnológicos enfrentan impuestos automatizados a la fuerza laboral

OpenAI presentó un marco integral de 13 páginas que detalla los enfoques gubernamentales recomendados para gestionar el surgimiento de la inteligencia artificial superinteligente. Este informe, titulado “Política industrial para la era de la inteligencia”, llega mientras los legisladores se preparan para considerar nuevas regulaciones sobre IA. El director ejecutivo, Sam Altman, caracterizó el marco como una apertura para el debate en lugar de una hoja de ruta definitiva. Estableció paralelismos entre la transformación anticipada de la IA y momentos históricos cruciales como la Era Progresista y el New Deal de Franklin D. Roosevelt. El documento completo aborda estrategias impositivas, beneficios laborales, programas de seguridad social y planificación de contingencias para escenarios en los que los sistemas de IA exceden las capacidades de control humano. Una de las recomendaciones que más llama la atención es la creación de un fondo público de riqueza a nivel nacional. OpenAI propone financiación parcial mediante contribuciones de corporaciones de inteligencia artificial. Este fondo canalizaría inversiones hacia desarrolladores de IA y empresas que implementen la tecnología, y las ganancias fluirían directamente a los ciudadanos estadounidenses. El concepto refleja el modelo del Fondo Permanente de Alaska, que anualmente distribuye dividendos de los ingresos del petróleo a los residentes. La propuesta de la compañía incluye implementar impuestos a las corporaciones que sustituyan empleados humanos por tecnologías automatizadas. El razonamiento es claro: cuando la IA disminuye los gastos de nómina, simultáneamente erosiona la recaudación de impuestos que respalda programas esenciales como el Seguro Social, Medicaid y la asistencia nutricional. Para compensar esta brecha de ingresos, el marco recomienda redistribuir más las obligaciones tributarias hacia las ganancias empresariales y los ingresos por inversiones. En cuanto a la protección del empleo, OpenAI aboga por beneficios de desempleo reforzados, una elegibilidad ampliada para Medicaid y beneficios transferibles que permanezcan con los empleados en diferentes puestos en lugar de ser específicos del empleador. La organización también recomienda probar una semana laboral de cuatro días y 32 horas manteniendo los niveles salariales actuales, posicionándola como una bonificación de productividad resultante de la eficiencia mejorada por la IA. En conversaciones con Axios, Altman identificó las operaciones ciberofensivas y el armamento biológico como los dos riesgos más apremiantes de los sistemas sofisticados de IA. Según Altman, es “totalmente posible” que importantes amenazas cibernéticas se materialicen en un plazo de doce meses. Reconoció además que individuos malintencionados podrían explotar modelos de IA para diseñar patógenos sin precedentes, y describió esta amenaza como algo que ha ido más allá de la preocupación teórica. El documento de política dedica un segmento a los “guías de contención” diseñados para situaciones en las que los sistemas de IA peligrosos logran autonomía y capacidades de autorreplicación. El enfoque recomendado por OpenAI enfatiza la coordinación gubernamental en lugar de depender únicamente de iniciativas corporativas. El marco también prevé mecanismos automatizados de red de seguridad. Si el desplazamiento del empleo inducido por la IA alcanzara niveles predeterminados, los programas de apoyo como la compensación por desempleo y la protección salarial se expandirían automáticamente y luego disminuirían gradualmente a medida que las condiciones económicas se estabilizaran. OpenAI anunció el establecimiento de una oficina en Washington y comprometió financiación para iniciativas de investigación que respalden estos debates políticos. Chris Lehane, director de asuntos globales de OpenAI, señaló que los legisladores de ambos partidos políticos informan de las preocupaciones de sus electores sobre el desplazamiento laboral relacionado con la IA. La compañía se ha posicionado junto al punto de vista de la administración Trump que favorece una intervención regulatoria mínima para preservar las ventajas competitivas de Estados Unidos sobre China en el avance de la inteligencia artificial. Descubra acciones de alto rendimiento en inteligencia artificial, criptomonedas y tecnología con análisis de expertos.