Los proveedores europeos de nube respaldan la iniciativa de la UE para reducir la dependencia de los gigantes tecnológicos estadounidenses

Una coalición de trece proveedores europeos de nube y grupos industriales publicó una declaración conjunta respaldando el impulso de la Comisión Europea para separar al continente de la infraestructura tecnológica estadounidense. Entre los firmantes se encuentran OVHcloud de Francia, Nextcloud de Alemania y Proton de Suiza, todos los cuales respaldan cambios de políticas que podrían remodelar la forma en que los gobiernos europeos compran servicios en la nube.
El momento no es casual. Se espera que la Comisión Europea implemente reglas de contratación revisadas que darían preferencia a los proveedores de nube con sede en la UE para contratos gubernamentales sensibles, particularmente en proyectos de nube e inteligencia artificial.
La brecha del mercado es enorme
Los gigantes estadounidenses de la nube, específicamente Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud, controlan aproximadamente el 70% del mercado europeo de la nube. Los proveedores europeos poseen colectivamente menos del 15%.
anuncio
El anuncio no estuvo acompañado de compromisos de financiación ni plazos específicos. El foco en esta etapa es la promoción de políticas.
Años de conversaciones sobre soberanía, resultados mínimos sobre soberanía
Este no es el primer intento de Europa de lograr la independencia digital. Se suponía que la iniciativa Gaia-X, lanzada entre 2019 y 2020, crearía una infraestructura de datos europea federada que podría competir con los hiperescaladores estadounidenses.
El Parlamento Europeo adoptó un informe sobre soberanía tecnológica en enero de 2026, en el que pedía una acción acelerada sobre la independencia de la infraestructura digital. Esto le da a la Comisión más cobertura política para impulsar reglas de contratación que habrían parecido proteccionistas hace unos años.
Las tensiones transatlánticas, las fricciones regulatorias entre el RGPD y las leyes de acceso a datos de EE. UU. y el malestar europeo por la dependencia de infraestructura extranjera para los registros sanitarios y las comunicaciones de defensa han creado un entorno en el que “comprar productos europeos” suena a gestión de riesgos.
Qué significa esto para el panorama tecnológico y de inversión
Si la Comisión sigue adelante con la reforma de las adquisiciones, los beneficiarios más inmediatos serían los proveedores europeos de nube que compiten por contratos gubernamentales. El gasto del sector público en servicios en la nube en toda la UE asciende a miles de millones al año, y redirigir incluso una parte de ese gasto hacia proveedores locales cambiaría significativamente el panorama de ingresos de empresas como OVHcloud.
Los inversores que siguen la tecnología europea deberían vigilar de cerca dos cosas: si la Comisión realmente codifica las preferencias de adquisición en reglas vinculantes y si la financiación sigue la retórica. El informe parlamentario de enero de 2026 sugiere que existe una voluntad política genuina, pero convertirla en una infraestructura de nube europea competitiva es un proyecto de varios años y de miles de millones de euros sin resultados garantizados.