Los reguladores federales instan a la intervención legislativa en el espacio de los activos digitales

La presión por un marco regulatorio sólido en el mercado de criptomonedas de EE. UU. está ganando terreno, y figuras destacadas Scott Bessent y Paul Atkins instan a los legisladores a acelerar la aprobación de la "Ley de Claridad". En una declaración reciente, el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Bessent, enfatizó que el dominio histórico del país en el panorama financiero global está amenazado, citando el crecimiento significativo del mercado de activos digitales, que ha oscilado entre 2 y 3 billones de dólares durante el año pasado. Dado que uno de cada seis estadounidenses posee actualmente criptoactivos, Bessent subrayó las aplicaciones en expansión de la tecnología blockchain, desde facilitar pagos hasta tokenizar activos del mundo real, subrayando la necesidad de una orientación clara para mantener el liderazgo de Estados Unidos en este espacio en rápida evolución.
Bessent señaló que si bien la Ley Genius, promulgada por el expresidente Donald Trump, proporciona un marco vital para las monedas estables respaldadas por dólares, no logra abordar las ambigüedades regulatorias más amplias que afectan a la industria. La actual superposición jurisdiccional entre la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC) está creando incertidumbre, lo que lleva a las empresas a buscar entornos regulatorios más claros en jurisdicciones como Abu Dhabi y Singapur. Bessent argumentó que la Ley de Claridad tiene como objetivo rectificar este problema proporcionando claridad sobre cuándo los activos digitales se consideran valores, describiendo los procesos de registro para plataformas criptográficas e introduciendo regulaciones para reforzar la protección de los inversores, así como introduciendo medidas para combatir el lavado de dinero y prevenir el abuso.
Haciendo eco de los sentimientos de Bessent, el presidente de la SEC, Paul Atkins, expresó la disposición de las agencias para implementar la Ley de Claridad, destacando la iniciativa "Proyecto Crypto" diseñada para facilitar una rápida implementación regulatoria en caso de que el Congreso tome medidas. Atkins enfatizó la necesidad de una regulación integral de la estructura del mercado para salvaguardar el sistema contra riesgos de supervisión no regulada e instó al Congreso a aprobar el proyecto de ley, que luego se presentaría al presidente Trump para su aprobación. Según funcionarios estadounidenses, la Ley de Claridad no solo fomentaría la innovación financiera sino que también mejoraría la seguridad económica al establecer un marco regulatorio claro para las actividades de activos digitales, aumentando así la supervisión y reduciendo la dependencia de mercados extraterritoriales opacos.