El organismo de control internacional hace sonar la alarma sobre la regulación de las criptomonedas e insta a la adopción mundial de salvaguardias unificadas para mitigar las amenazas financieras inminentes

El panorama regulatorio global para las criptomonedas está experimentando un cambio significativo, con el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) intensificando sus esfuerzos para hacer cumplir estándares más estrictos en los mercados de activos digitales. En una declaración histórica emitida el 17 de abril, los ministros del GAFI enfatizaron la necesidad de que las jurisdicciones aceleren la implementación de las regulaciones criptográficas, advirtiendo que aquellas que no lo hagan se enfrentarán a un mayor escrutinio.
Un resultado clave de esta declaración es la mayor presión sobre los países para cerrar las brechas en sus marcos regulatorios de activos digitales. La postura del GAFI sobre las criptomonedas ha evolucionado, y la organización reconoce el potencial de las finanzas basadas en blockchain para impulsar la innovación, al tiempo que enfatiza la necesidad de salvaguardias sólidas para prevenir actividades ilícitas. La declaración establece explícitamente que la tecnología, incluida la inteligencia artificial, puede reforzar la supervisión y el cumplimiento, siempre que existan las salvaguardias adecuadas.
La Recomendación 15 del GAFI, que fue revisada en 2018 y complementada con una nota interpretativa en junio de 2019, sigue siendo la piedra angular de la regulación global de las criptomonedas. Este marco exige que los países evalúen los riesgos asociados con los activos virtuales, adopten un enfoque basado en el riesgo y garanticen que los proveedores de servicios de activos virtuales (VASP) tengan las licencias y la supervisión adecuadas. El marco también exige debida diligencia con el cliente, mantenimiento de registros y notificación de transacciones sospechosas, así como cooperación internacional.
Sin embargo, la última evaluación del GAFI revela que sólo el 29% de las 138 jurisdicciones evaluadas han logrado avances significativos en la implementación de estos estándares, y solo una jurisdicción logró su pleno cumplimiento. La organización también ha centrado su atención en las monedas estables, que se han relacionado con una proporción desproporcionada de transacciones ilícitas de activos virtuales. Según un informe publicado el 3 de marzo de 2026, las monedas estables representaron un asombroso 84% del volumen de transacciones ilícitas de activos virtuales en 2025, y muchas de estas transacciones se realizaron a través de billeteras no alojadas.
Los VASP extraterritoriales también están bajo un mayor escrutinio, y el GAFI destaca la necesidad de medidas más efectivas para detectar, registrar y supervisar estas entidades. Un informe publicado el 11 de marzo de 2026 describe estrategias para abordar los riesgos que plantean los VASP extraterritoriales, que a menudo aprovechan una supervisión regulatoria más débil.
La declaración ministerial envía un mensaje claro, afirmando que las jurisdicciones que no implementen rápida y eficazmente los estándares del GAFI tendrán que rendir cuentas a través del proceso de revisión por pares de la organización. En última instancia, el GAFI no busca introducir nuevas regulaciones, sino acelerar la aplicación de las normas existentes, eliminando lagunas transfronterizas y garantizando un marco regulatorio más consistente y sólido para las criptomonedas.