Los votantes de Monterey Park aprueban la primera prohibición de centros de datos en toda una ciudad de EE. UU.

Una pequeña ciudad al este de Los Ángeles acaba de hacer algo que ninguna ciudad estadounidense había hecho antes: dijo a los centros de datos que permanecieran fuera de forma permanente.
Los votantes de Monterey Park aprobaron la Medida NDC el 2 de junio con un apoyo del 86,27%, un margen tan desigual que apenas califica como una contienda. El recuento final fue de 6.316 votos a favor y 1.005 votos en contra. La medida prohíbe todo desarrollo de centros de datos dentro de los límites de la ciudad a menos que los futuros votantes decidan revertirla.
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¿Qué provocó la prohibición?
La historia comienza con una propuesta del desarrollador australiano DigiCo Infrastructure REIT, que instaló un centro de datos de 247.000 pies cuadrados en la ciudad. Los opositores argumentaron que el proyecto triplicaría el consumo de electricidad de Monterey Park. En una ciudad de aproximadamente 60.000 habitantes, esa afirmación fue muy dura.
La reacción pública fue inmediata y feroz. En enero de 2026, el ayuntamiento promulgó una moratoria temporal sobre el desarrollo de centros de datos mientras determinaba los próximos pasos. En marzo, el consejo había votado unánimemente a favor de prohibir permanentemente la votación.
El panorama más amplio para la infraestructura de criptografía e inteligencia artificial
Monterey Park no es un caso aislado. Varias localidades ya han apuntado a operaciones informáticas que consumen mucha energía. Fort Worth, Texas, y Canton, Carolina del Norte, se encuentran entre las comunidades que han promulgado restricciones dirigidas a centros de datos e instalaciones de criptominería. El hilo común es siempre el mismo: la demanda de electricidad, el ruido, el impacto ambiental y la cuestión de si un puñado de empleos justifica la presión sobre la infraestructura local.
Qué significa esto para los inversores
El impacto inmediato en el mercado de la prohibición de una ciudad es mínimo. Monterey Park nunca iba a ser un centro para la criptominería o la informática a hiperescala. Pero el precedente tiene una enorme importancia.
La prohibición de Monterey Park fue impulsada por una iniciativa de los votantes, no por una acción regulatoria de arriba hacia abajo. Eso significa que es pegajoso. Derogarlo requiere otra votación pública, lo que crea una barrera duradera que el lobby de la industria por sí solo no puede superar fácilmente. Otras comunidades que observan este resultado ahora tienen un modelo probado para hacer lo mismo.