El S&P 500 gana un 142% con acciones de IA, solo un 16% sin ellas

Si se excluyen los favoritos de la IA del S&P 500, el índice apenas se movió en los últimos dos años. Con ellos, se duplicó con creces.
Desde mayo de 2024 hasta junio de 2026, el S&P 500 registró una ganancia del 142%. Si se eliminan las acciones de IA, esa cifra se desploma al 16%. La brecha entre esas dos cifras lo dice todo acerca de dónde reside el verdadero motor del mercado y cuán estrecho se ha vuelto ese motor.
Una concentración del 45% que debería preocuparte
Las acciones de IA representan ahora el 45% de la capitalización de mercado total del S&P 500. Se trata de un máximo histórico para cualquier grupo temático dentro del índice. Casi la mitad de los índices de referencia bursátiles más seguidos del planeta se basan en una única tesis tecnológica.
Los sospechosos habituales están impulsando esto. El “Mag 7”, que incluye a Apple, Microsoft y Nvidia, ha sido el centro gravitacional de este repunte. Su peso colectivo ha hecho subir todo el índice, enmascarando lo que de otro modo sería un desempeño bastante decepcionante de las otras 493 empresas de la canasta.
El caso alcista: activos escasos y grandes previsiones
Capital Economics pronostica que el S&P 500 llegará a 7.250 para fines de 2026, confiando en el impulso continuo del repunte de la IA y las políticas económicas de apoyo.
Tom Lee, de Fundstrat, ha expresado su opinión sobre lo que él llama “activos escasos” como factores clave para 2026. Su lista incluye empresas de hardware de inteligencia artificial como Nvidia, AMD, Intel y Micron, junto con empresas de infraestructura energética como GE Vernova y Caterpillar. La lógica es sencilla: construir una infraestructura de IA requiere chips, energía y equipo físico. Las empresas que suministran esos productos ocupan una posición de cuello de botella.
Los datos de rendimiento de la ETF respaldan este marco. Los fondos creados en torno a temas relacionados con la IA, incluido el ETF Granny Shots de Fundstrat, han registrado ganancias semanales notables tanto frente al S&P 500 como al Russell 2500.
La pregunta de los 1,4 billones de dólares
Detrás del repunte se esconde una creciente montaña de deuda. El endeudamiento vinculado a la IA ha alcanzado los 1,4 billones de dólares, una cifra que abarca todo, desde bonos corporativos emitidos por hiperescaladores hasta posiciones apalancadas en acciones adyacentes a la IA.
La cuestión de la sostenibilidad no es si la IA es real. La pregunta es si los precios actuales ya reflejan varios años de crecimiento futuro de los ingresos y qué sucede con un mercado apalancado si esas proyecciones de ingresos disminuyen aunque sea ligeramente.
Qué significa esto para los inversores
Cualquiera que tenga un fondo indexado estándar S&P 500 está ejecutando una apuesta de IA concentrada, ya sea que lo desee o no. Casi la mitad del valor de su cartera está ligada a un tema.
La cifra del 16% para el antiguo AI S&P 500 revela algo importante sobre la diversificación. Los inversores que pensaban que estaban diversificados al poseer “todo el mercado” a través de un fondo indexado en realidad estaban haciendo una apuesta sectorial masiva.
Si las condiciones crediticias se endurecen o si alguna de las principales empresas de inteligencia artificial informa un crecimiento decepcionante de sus ingresos, los 1,4 billones de dólares en préstamos vinculados a la inteligencia artificial podrían reducirse rápidamente.
Es posible que Capital Economics tenga razón al afirmar que el índice llegará a 7.250 a finales de año. Pero el camino hacia esa cifra pasa por uno de los mercados más concentrados de la historia moderna, con el 45% del S&P 500 en un solo grupo temático y 1,4 billones de dólares en deuda vinculada a la IA respaldando el repunte.