Trump planea discutir la venta de armas a Taiwán con Xi Jinping en la cumbre

El presidente Donald Trump tiene la intención de poner sobre la mesa la venta de armas estadounidenses a Taiwán durante una próxima cumbre con el líder chino Xi Jinping. Ese único punto de la agenda ha provocado escalofríos tanto entre los partidarios diplomáticos de Taiwán como entre los halcones de la defensa en Washington.
La razón es sencilla: históricamente Estados Unidos ha tratado sus ventas de armas a Taiwán como un asunto bilateral entre Washington y Taipei. Incluir a Beijing en esa conversación, incluso de manera informal, representaría una desviación significativa del marco político que se ha mantenido desde 1982.
Un paquete de 14.000 millones de dólares en el limbo
Recientemente, el Congreso dio luz verde a una venta de armas a Taiwán por valor de 14.000 millones de dólares. Pero ese paquete no avanza hacia ninguna parte todavía. Se requiere una notificación formal de Trump al Congreso antes de poder avanzar, y esa notificación no ha llegado.
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Las propias palabras de Trump enmarcan claramente la dinámica. Reconoció que “al presidente Xi le gustaría que no lo hiciéramos”, refiriéndose a la bien documentada oposición de China a cualquier apoyo militar estadounidense a Taiwán.
Los presidentes estadounidenses han vendido armas a Taiwán durante décadas en virtud de la Ley de Relaciones con Taiwán. Las Seis Garantías de 1982, entregadas por la administración Reagan, establecían explícitamente que Estados Unidos no consultaría con Beijing antes de tomar decisiones sobre la venta de armas con respecto a Taiwán. Ese compromiso ha sido un pilar de la relación entre Estados Unidos y Taiwán durante más de cuatro décadas.
El disparo de advertencia de Beijing
Xi Jinping ha advertido que las tensiones en torno a Taiwán podrían llevar la relación entre Estados Unidos y China a un “lugar extremadamente peligroso”.
Para Xi, conseguir un asiento en la mesa sobre las discusiones sobre la venta de armas sería una victoria diplomática significativa, incluso si no se obtienen concesiones formales. El simbolismo por sí solo, el de que Washington consulte a Beijing sobre si armar a Taiwán y cómo hacerlo, cambiaría las percepciones en toda la región del Indo-Pacífico sobre el compromiso estadounidense con la defensa de Taiwán.
El paquete de armas por valor de 14.000 millones de dólares es lo más inmediato a tener en cuenta. Si Trump transmite la notificación formal al Congreso, indicará que la discusión con Xi no resultó en ningún retroceso. Si el paquete continúa en el limbo burocrático después de la cumbre, ese silencio dirá mucho sobre lo que se acordó a puerta cerrada.